Quantic Dream, conocido por títulos narrativos como Detroit: Become Human, se aventura en un nuevo territorio con Spellcasters Chronicles, un juego competitivo de acción y estrategia de tres contra tres. Está prevista una beta cerrada del 4 al 7 de diciembre, que ofrecerá un vistazo temprano al juego. Este cambio representa un movimiento notable para el estudio, que históricamente se centró en experiencias para un solo jugador. El juego combina elementos de MOBA (Multiplayer Online Battle Arenas) con un componente narrativo único, y las primeras pruebas revelan características prometedoras y áreas listas para perfeccionarse.
Ciclo de juego central: la estrategia ocupa un lugar central
Spellcasters Chronicles sigue la estructura familiar de MOBA: los equipos avanzan a través de tres carriles, apoyando oleadas de minions controlados por la IA para destruir las “piedras de vida” enemigas. Los jugadores eligen entre distintas clases con habilidades especializadas, creando composiciones de equipos estratégicas. Sin embargo, la prueba de juego inicial sugiere que el juego actualmente se inclina demasiado hacia la toma de decisiones estratégicas, eclipsando las jugadas individuales basadas en habilidades.
El factor dominante en los primeros partidos fueron las elecciones tácticas de alto nivel, como convocar una poderosa unidad “titán” para dominar el mapa, en lugar de la ejecución precisa de habilidades o ataques en el momento oportuno. Si bien la profundidad estratégica es valiosa, el juego corre el riesgo de resultar menos gratificante para los jugadores que destacan en el combate momento a momento. El aspecto de la construcción de mazos, donde los jugadores seleccionan cartas de habilidad, refuerza esta tendencia. El equilibrio ideal probablemente implicaría un mayor énfasis en las habilidades basadas en la acción, animando a los jugadores a sentirse impactantes a través de jugadas individuales.
Es necesario perfeccionar los elementos de acción
A pesar de su etiqueta de estrategia de acción, el estado actual del combate parece subdesarrollado. Acertar golpes a los lanzadores de hechizos enemigos resultó frustrantemente difícil, con velocidades lentas de los proyectiles y pequeñas zonas de impacto que hacían que los disparos de precisión no fueran confiables. Esta desconexión entre los roles de clase y la efectividad real del combate es motivo de preocupación; la “bruja del pantano”, posicionada como duelista, se sentía sin poder en los enfrentamientos uno a uno.
Otro punto de fricción radica en la invocación manual de súbditos. Si bien les da a los jugadores control estratégico sobre la presión del carril, el proceso parece tedioso. La necesidad de pausar las rotaciones para convocar unidades puede interrumpir el flujo, especialmente para las configuraciones que dependen en gran medida de los súbditos. Simplificar esta mecánica u ofrecer métodos de invocación alternativos podría mejorar el ritmo.
Claridad visual: un arma de doble filo
El vibrante estilo artístico del juego es visualmente atractivo, pero la gran cantidad de efectos de partículas y habilidades a gran escala crean un desorden visual. Con múltiples lanzadores atacando a un titán frente a una piedra vital brillante, resulta difícil seguir lo que está sucediendo. El diseño prioriza el impacto, con enormes titanes dominando el campo de batalla, pero esto a expensas de la legibilidad. Equilibrar el espectáculo con la claridad es crucial para el juego competitivo.
¿Qué sigue?
Spellcasters Chronicles presenta un giro intrigante en la fórmula MOBA, particularmente en su duración de partida de 25 minutos (que evita juegos demasiado prolongados). La emoción de convocar y desplegar titanes colosales es una fortaleza destacada. Sin embargo, Quantic Dream debe priorizar refinar los elementos de acción y reducir el ruido visual. Si los desarrolladores pueden lograr un mejor equilibrio entre estrategia y ejecución, Spellcasters Chronicles tiene el potencial de hacerse un hueco único en el panorama de los juegos competitivos.
