La serie Octopath Traveler se hizo un hueco con mecánicas innovadoras, pero tropieza en su última entrega. Octopath Traveler II, si bien refina los sistemas de combate y clases, adolece de un protagonista olvidable y una trama de venganza genérica, lo que deja a los jugadores con una experiencia mecánicamente fuerte pero narrativamente poco atractiva.
¿Reinventar la rueda?
El primer Octopath Traveler sorprendió a los jugadores en 2019 con su combinación única de combate por turnos y ocho personajes jugables distintos. Octopath Traveler II intenta construir sobre esta base, presentando a un protagonista silencioso impulsado por la venganza. Sin embargo, este enfoque se siente como un paso atrás, sacrificando la dinámica de carácter convincente que definió a sus predecesores.
La principal fortaleza del juego radica en su sistema de clases. Los jugadores pueden elegir entre ocho trabajos (guerrero, cazador, comerciante, boticario, clérigo, erudito, bailarín y ladrón), cada uno con habilidades y rasgos únicos. La capacidad de combinar habilidades de diferentes clases permite construcciones altamente personalizables; un guerrero que empuña magia negra es completamente viable. Esta profundidad se extiende al sistema “Break and Boost”, donde agotar los escudos enemigos conduce a aperturas estratégicas y devastadores ataques múltiples.
Un protagonista silencioso y una narrativa mediocre
A diferencia de los ocho personajes jugables del primer juego con historias de fondo individuales, Octopath Traveler II obliga a los jugadores a convertirse en un protagonista silencioso en una búsqueda de venganza genérica. La aldea del héroe queda destruida y se embarcan en un camino predecible para eliminar a los responsables. Este marco narrativo parece obsoleto, especialmente en un género ya saturado de historias de venganza.
Los personajes secundarios son igualmente olvidables y carecen de la profundidad y la intriga que hicieron que el Octopath Traveler original se destacara. Los villanos, sin embargo, son una notable excepción. Los antagonistas (Tytos, Auguste y Lady Hermina) son realmente convincentes, con motivaciones y acciones que parecen apropiadamente despiadadas. Sus historias son oscuramente atractivas y brindan una rara visión de personajes verdaderamente malvados en un género a menudo obsesionado con la ambigüedad moral.
Combate pulido, mundo sin inspiración
A pesar de la narrativa débil, Octopath Traveler II ofrece una experiencia de combate pulida y atractiva. La adición de una segunda fila de personajes añade otra capa de profundidad táctica, permitiendo composiciones dinámicas de equipo y cambios estratégicos durante las batallas.
El estilo artístico HD-2D del juego sigue siendo visualmente sorprendente, combinando el arte de píxeles retro con fondos 3D modernos. La banda sonora y las actuaciones de voz también son de alta calidad, lo que mejora la presentación general. Sin embargo, estos elementos no pueden compensar la mediocre historia.
Conclusión
Octopath Traveler II es un JRPG mecánicamente sólido que no logra desarrollar su potencial narrativo. Si bien los sistemas de combate y clases son atractivos, el protagonista olvidable y la trama de venganza genérica le impiden alcanzar las alturas de su predecesor. A pesar de sus defectos, el juego sigue siendo una opción viable para los fanáticos de los JRPG que estén dispuestos a pasar por alto sus defectos.





















