Durante veinte años, Samsung ha ocupado el primer lugar en ventas mundiales de televisores, un logro notable en una industria en rápido movimiento. Pero el liderazgo no se trata sólo de éxitos pasados; se trata de adaptarse a un mercado cambiante donde el crecimiento se está desacelerando y los consumidores exigen más valor.
La estrategia detrás de dos décadas de liderazgo
Según el ejecutivo de Samsung, SW Yong, el dominio de la compañía se reduce a dos factores clave: profunda comprensión del consumidor e innovación continua. No se trata simplemente de fabricar televisores nuevos y llamativos; se trata de identificar lo que los compradores realmente quieren y ofrecerlo a un precio competitivo.
El mercado de la televisión ha cambiado drásticamente en las últimas dos décadas. Las primeras innovaciones como el 3D y las pantallas curvas han dado paso a un enfoque en la asequibilidad, especialmente cuando los competidores se dirigen agresivamente a los consumidores preocupados por el valor. Samsung debe equilibrar la tecnología avanzada con precios competitivos para mantener su liderazgo. La hoja de ruta interna de la empresa se centra en el desarrollo tecnológico a largo plazo sin dejar de responder a las tendencias del mercado.
Integración vertical: una ventaja clave
La ventaja única de Samsung radica en su integración vertical. A diferencia de muchos rivales, Samsung controla componentes críticos como semiconductores y tecnología de visualización internamente. Esto permite un desarrollo más rápido, menores costos y un mayor control sobre toda la cadena de producción.
Enfrentando nuevos desafíos: crecimiento estancado y ciclos de vida más largos
El mercado de la televisión ya no se expande rápidamente y los precios de venta promedio se han estancado. Los consumidores conservan los televisores por más tiempo: la vida útil promedio es de siete a ocho años, en comparación con los dos o tres de los dispositivos móviles. Esto significa que los fabricantes deben demostrar el valor de las actualizaciones para impulsar las ventas. Samsung está apostando por funciones impulsadas por IA para agregar nuevas funciones y justificar las compras.
La IA y el futuro interactivo de la televisión
Vision AI Companion de Samsung está diseñado para transformar el televisor de un dispositivo de visualización pasivo a una experiencia interactiva. Los usuarios pueden hacer preguntas sobre el contenido (como identificar actores o encontrar productos) directamente mediante comandos de voz. Este cambio de la búsqueda a la conversación es una parte central de la estrategia de Samsung.
Micro RGB: la próxima tecnología de visualización
Samsung también está invirtiendo mucho en tecnología Micro RGB, posicionándola como una posible sucesora de OLED. Mientras que OLED destaca por crear negros profundos, Micro RGB promete pantallas más grandes y brillantes con una eficiencia mejorada. La compañía tiene como objetivo hacer que Micro RGB sea más asequible con el tiempo racionalizando los procesos de fabricación y reduciendo las capas de componentes.
Más allá de las especificaciones: la televisión como opción de estilo de vida
Los televisores modernos no se tratan sólo de calidad de imagen; se trata de integración en el hogar. Las líneas de productos de Samsung, como The Frame (que también sirve como obra de arte) y The Terrace (diseñada para uso en exteriores), reflejan esta tendencia. Comprender cómo se adaptan los televisores al estilo de vida de los consumidores es fundamental para el éxito futuro.
Comentarios constantes: el “momento Eureka”
Samsung aprovecha su sistema operativo patentado para recopilar datos de uso en tiempo real, lo que permite mejoras rápidas de los productos basadas en los comentarios de los consumidores. Este enfoque iterativo permite a la empresa abordar rápidamente los puntos débiles y capitalizar las tendencias emergentes.
El futuro de la televisión, según Yong, implicará experiencias compartidas y una integración perfecta en la vida diaria. Si bien el factor de forma preciso sigue siendo incierto, la dirección es clara: las pantallas serán más interactivas, más conectadas y más centrales en la forma en que las personas viven y comparten su mundo.




















